En las calles de las ciudades grandes de Honduras, muchas personas comentaban que el estadounidense Mark Klugmann, asesor político de algunos líderes del continente, es ave de mal agüero; trae mala suerte y desgracia a este país centroamericano.
Esto no es de extrañar. Los habitantes de estas latitudes tropicales son proclives a la santería, brujería y son seguidores de “disciplinas” esotéricas.
La gente de aquí ata todos los cabos que encuentran en los periódicos, cruza las coincidencias observadas, arman las historias y barajan sus propias conjeturas.
Los hondureños recordaban que hace unas semanas, Mark Klugmann llegó a Tegucigalpa y, días después, la noche del 14 de febrero, un incendio se desató en el interior de la granja penal de Comayagua y causó la muerte 360 privados de libertad.
Cuando hacían el análisis, encontraban una gran coincidencia. Decían que este hecho ha ocurrido en una administración del Partido Nacional, una organización de extrema de derecha a la cual el asesor político estadounidense ha estado vinculado en los últimos años.
Mark Klugmann, quien es casi una marca registrada en el ambiente político centroamericano, asesoró al actual presidente Porfirio Lobo Sosa (“Pepe”), durante la campaña electoral que culminó con una derrota el año 2005 frente al ex presidente Manuel Zelaya Rosales, derrocado en 2009 por derecha y los militares nacionales.
En ese intento, por instrucciones de Klugmann, “Pepe” mantuvo una campaña mediática titulada “Mano dura” contra las maras que, desde el punto de vista de él (en ese entonces) mantenían en zozobra a la sociedad hondureña.
La gente recordaba este 15 de febrero, un día después de la tragedia de Comayagua, que cuando el ahora presidente aspiraba ascender al poder, con la asesoría de Klugmann, gobernaba el país su amigo Ricardo Maduro (2002-2006). Ese período quedó marcado por generar malas noticias.
Por ejemplo, en abril de 2003, mientras “Pepe” prometía “el puño firme” y gobernaba su amigo Maduro, un incendio acabó con la vida de 69 mareros que purgaban penas en ese presidio por diferentes delitos.
Un año más tarde, en mayo de 2004, otro incendio provocó la muerte de 107 pandilleros. Y el 24 de diciembre de 2005, según las versiones policiales, pandilleros ametrallaron un autobús en el sector populoso de Chamelecón, San Pedro Sula. Mataron a 28 pasajeros. El pánico se apoderó de la sociedad y surgió en el acto la necesidad de protección.
Este 15 de febrero, en las calles, los hondureños recordaban esos capítulos trágicos ocurridos en las ciudades más pobladas del país y decían que “ese gringo trae mala suerte a Honduras”.
En Centroamérica, la derecha admira a Klugmann y la izquierda lo acusa de “acciones oscuras”, sin embargo, hasta ahora, ninguna persona le ha comprobado la comisión de esas maniobras.
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Un incendio en una cárcel en Honduras causa 358 muertos
El sondeo de opinión pública titulado “Percepción sobre la situación hondureña en el año 2011” contiene información más o menos valiosa y detrás de este instrumento un compendio de preguntas sugestivas que arrojan, en consecuencia, datos que distan de la realidad.
Este sondeo lo realizó la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas de El Salvador y el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (Eric), con el objetivo de presentar la percepción que tienen los ciudadanos sobre el desempeño del gobierno, inseguridad, economía, derechos humanos, tierra, situación política y otros temas de interés de todos los hondureños.
Estas dos organizaciones realizaron el sondeo en 16 de 18 departamentos del país por medio de una encueta que contenía 84 preguntas que aplicaron en una muestra poblacional de 1,540 personas (con un error de 2.5%).
Según ese sondeo, el actual gobierno, dirigido por Porfirio Lobo Sosa, ha tenido un mal desempeño en los dos primeros años; la inseguridad se ha acentuado y la crisis económica se ha agudizado. Estas cifras responden de algún modo a la realidad.
SOBRE LIBRE
De acuerdo con esa encuesta, el Partido Libertad y Refundación (LIBRE) apenas goza de la simpatía del 2.8 por ciento. Mientras, los partidos tradicionales, el Liberal y el Nacional, 31.7 y 35.3 por ciento, respectivamente.
Los jesuitas y la universidad salvadoreña obtuvieron esos datos con la siguiente pregunta: “Por favor, ¿podría decirme cuál es el partido político de su preferencia?.
Esta encueta la realizaron entre el 19 y 30 de noviembre, cuando LIBRE a penas daba los primeros pasos poder inscribirse como partido en el Tribunal Supremo Electoral. Por lo tanto, esta circunstancia invalida el resultado.
MUESTRA
Además, la muestra que utilizaron no guarda relación desde el punto de vista estadístico con la población mayor de 18 años, la que está habilitada para votar. En todo caso, ellos debieron haber utilizado una muestra de unas 90 mil personas, si se considera un error de 0.5%.
Según el padrón electoral del Tribunal Supremo Electoral, en 2005, había 3 millones 976 mil 550 personas mayores de 18 años habilitados para ejercer el sufragio. No incluyo el dato correspondiente a las elecciones de 2009, porque se efectuaron dentro del golpe de Estado, y, además, “fueron las más votadas, pero las menos concurridas” (frase de Víctor Meza) en la historia de Honduras.
ENCUESTA ABURRIDA
Una encuesta de 84 preguntas, para un hondureño, representa una tortura mental.
He hecho consultas entre ciudadanos en San Pedro Sula sobre si aceptarían que alguien les “aplicara” una encuesta que contenga esa cantidad de preguntas y me han respondido que “jamás”.
ENECUESTA DEBIL
La encuesta presenta carencias en el planteamiento de preguntas, pues muchas de ellas son sugestivas e inducen al ciudadano. Y hace consultas sobre temas que no se determinan con simples opiniones.
“En cuál periódico de circulación nacional lee usted las noticias con mayor frecuencia”. Esta es una las preguntas débiles de la encuesta, por ejemplo. Quienes la formularon, no pensaron que los cuatro medios escritos de Honduras tienen tirajes diferentes y presencia de marca sectorizada.
El sentido matemático indica que un medio será más leído si tiene más ejemplares circulando en la calle. Los encuestadores presentaron las cifras brutas, tal como las recogieron, sin antes realizar las ponderaciones necesarias.
Hay una pregunta que me parece absurda. ¿Cuánta confianza tuvo durante 2011 en el Frente Nacional de Resistencia Popular?. Veo extraño que una organización jesuita haga este tipo de consulta, sabiendo que el Frente es una organización popular, de masas, que no forma parte de una estructura oficial.
Me sorprende esta pregunta: “Podría decirme, ¿cuánta confianza tuvo durante el año 2011 en las Fuerzas Armadas?”. La pregunta correcta que ellos debieron haber formulado es la siguiente: “Qué opina del desempeño de las Fuerzas Armadas” y, luego, listar algunos aspectos como: ofrecen seguridad, no ofrecen seguridad, violan los derechos humanos, no violan los derechos humanos.
“¿Quién o quiénes cree usted que manipulan a Porfirio Lobo Sosa?” Esta es una pésima pregunta que incluyeron en la encuesta. Con ella, el encuestado induce al ciudadano y lo acorrala mentalmente para que crea que el presidente es “manipulado”. No le dejan otra opción, es sí o sí.
La próxima, nuestras amigos jesuitas de Honduras, a quienes respeto y admiro, podrán hacer una encuesta que reúna la rigurosidad que amerita un instrumento de consulta de opinión pública.
Una protesta pacífica de periodistas, en su mayoría mujeres, convocada por el colectivo “Periodistas por la Vida y la Libertad de Expresión”, fue víctima de la brutalidad de la policía y del ejército en las inmediaciones de la Casa de Gobierno el 13 de diciembre de 2011 en Tegucigalpa. Los manifestantes, que partieron de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, reclamaban justicia por los asesinatos de 24 periodistas ocurridos desde 2003, 17 de ellos durante el periodo que siguió al golpe de Estado del 28 de junio de 2009.
“Frente a una situación de lo más dramática en lo que respecta a las libertades públicas y a los derechos humanos, el Estado hondureño tiene como única respuesta la represión. Esta actitud muestra su responsabilidad en este contexto y la clara continuidad de la dinámica de persecución emprendida tras el golpe de Estado. La ‘reconciliación nacional’ promovida por el Acuerdo de Cartagena de Indias no es más que palabras huecas. La comunidad internacional y los Estados latinoamericanos deben exigir en 2012 resultados tangibles en las investigaciones sobre las violaciones de los derechos humanos, así como la plena cooperación de las autoridades hondureñas en este aspecto. De otra manera, ante la cercanía de las grandes elecciones de 2013, el país corre de nuevo el riesgo del caos”, declaró Reporteros sin Fronteras.
La protesta del 13 de diciembre responde especialmente al más reciente asesinato de un periodista, por primera vez se trata de una mujer: Luz Marina Paz Villalobos, quien perdió la vida el 6 de diciembre pasado. Como recuerda la organización C-Libre, socia de Reporteros sin Fronteras, los manifestantes también buscaban denunciar los actos de censura y la persecución sistemática que padecen los medios de comunicación alternativos y comunitarios, así como los defensores de los derechos humanos y los representantes de los movimientos sociales. Minado por la violencia política desde el golpe de Estado de 2009, Honduras se encuentra, de manera general, entre los países con los peores niveles de inseguridad a escala mundial debido a los 86 homicidios registrados por cada 100.000 habitantes.
“Logramos mover la barda y avanzamos hasta nuestra meta, lo que llenó de furia a los militares que resguardan la presidencial, que más adelante, frente a la casa de gobierno nos esperaban tras otra barrera metálica. Nos recibieron a empujones, toletazos y lanzaron las bombas tóxicas para desplazarnos”, testimonió ante Reporteros sin Fronteras una de las participantes, precisando que los colegas que participaron en una manifestación precedente, convocada el 9 de diciembre por el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), pudieron realizar su marcha sin la mínima confrontación.
En Honduras, el país más mortífero del continente para el gremio después de México, han sido asesinados cinco periodistas desde el inicio del año; en tres de los casos el crimen está relacionado directamente –o es muy probable que lo esté– con el ejercicio de su profesión.
http://www.es.rsf.org/
El ex presidente Manuel Zelaya Rosales calificó ante miles de seguidores como una nueva “puñalada” su expulsión del Partido Liberal decretada el martes por los dirigentes de esa organización.
No obstante, Zelaya Rosales enfatizó que “los verdaderos liberales están en resistencia” y forman parte del Frente Amplio de Resistencia Popular que “llevará el pueblo al poder”.
En un ambiente festivo y sin el asedio policial observado en los últimos dos años, varios miles de miembros del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) recibieron en la Plaza la Libertad de San Pedro Sula a su máximo líder, Manuel Zelaya Rosales, para recordar el fatídico golpe de Estado.
Los simpatizantes y militantes de esa organización se agolparon en el centro de la ciudad desde temprano y cuando llegaron las doce del medio ya habían logrado un ambiente festivo, marcado por los colores rojo y negro que caracteriza el emblema de la nueva organización política.
Antes de la llegada del ex presidente, solistas, trovadores, mariachis y otros artistas realizaron presentaciones ante los miembros del Frente que aguardaban los últimos minutos bajo un sofocante calor.
A las 4:45 de la tarde, Zelaya Rosales realizó su ingreso triunfal y subió una tarima metálica, montada en la Tercera Avenida, en compañía de su esposa Xiomara de Zelaya y sus viejos amigos y ex compañeros de gobierno, Patricia Rodas, Rasel Tomé y también el ex alcalde, Rodolfo Padilla Sunceri, Carlos Roberto Reina.
Minutos antes de que el ex presidente se dirigiera a la masa de seguidores, Margarita Murillo, una de las dirigentes más destacadas del Frente en la zona noroccidental, avivó aún más los ánimos de los presentes que en ese mismo sitio sufrieron la represión policial desde el 28 de junio de 2009.
Al tomar el micrófono, Zelaya Rosales destacó, en primera instancia, la valentía del pueblo sampedrano al cual calificó del más “heroico y combativo de Honduras” y recordó que, el día de las elecciones (15 de noviembre de 2009), vivieron la peor represión policial por mantener oposición al gobierno de facto de Roberto Micheletti.
La concurrencia estuvo conformada por ciudadanos de los partidos Liberal, Nacional, Unificación Democrática, Pinu, Democracia Cristiana, que se han mantenido en resistencia permanente y que ahora son parte del Frente Amplio que lidera Zelaya Rosales.
Juan Barahona y Rafael Alegría, dos dirigentes populares que son referentes en el Frente de Resistencia Popular, llegaron a la Plaza la Libertad antes del mandatario para darle el recibimiento.
El acto festivo concluyó a las 5:30 de la tarde cuando el ex presidente terminó de ofrecer su discurso con el anuncio de que se dirigiría a Radio Uno, “la radio revolucionaria”, dijo, para dirigirse a la audiencia de esta estación ubicada en el barrio El Benque.
En medio de decenas de seguidores que loa asediaban y bajo las primeras gotas de la intensa lluvia Zelaya Rosales se abrió paso por las escaleras metálicas de la tarima y camino con paso acelerado hasta un vehículo que lo esperaba en la Tercera Avenida.
El ex mandatario aprovecho ayer, “con el respeto de los demás gremios”, el apoyo que le han dado los millares de maestros que salieron a las calles durante los últimos dos años.
Para Zelaya Rosales, que llevó vestido de rojo y negro, el Frente Amplio “es la fuerza que va a sustituir a la burguesía” del poder y anunció que “va a gobernar 50 años Honduras”.
Frente a sus seguidores, que se mostraban eufóricos, el ex presidente recordó que al ex alcalde de San Pedro Sula, “Rodolfo Padilla, quien me acompañó dos años en el exilio… le faltan siete meses de gobierno”.
“A dos años del evento más trágico de los últimos cien años de la historia del país, no van a detener del pueblo hondureño”
Lamentó también que el Poder Judicial mantenga una persecución contra uno de sus ex ministros que uso
Artículo del expresidente de Cuba, Fidel Castro, que da pistas a todos los ciudadanos interesados en comprender el conflicto en Libia.
Por Fidel Castro/Reflexiones/CubaDebate
Como algunos conocen, en septiembre de 1969, Muammar al-Gaddafi, un militar árabe beduino de peculiar carácter e inspirado en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, promovió en el seno de las Fuerzas Armadas un movimiento que derrocó al Rey Idris I de Libia, un país desértico casi en su totalidad y de escasa población, situado al norte de África, entre Túnez y Egipto.
Los importantes y valiosos recursos energéticos de Libia fueron descubriéndose progresivamente.
Nacido en el seno de una familia de la tribu beduina de pastores nómadas del desierto, en la región de Trípoli, Gaddafi era profundamente anticolonialista. Se asegura que un abuelo paterno murió luchando contra los invasores italianos cuando Libia fue invadida por éstos en 1911. El régimen colonial y el fascismo cambiaron la vida de todos. Se dice, igualmente, que el padre sufrió prisión antes de ganarse el pan como obrero industrial.
Incluso, los adversarios de Gaddafi aseguran que se destacó por su inteligencia como estudiante; fue expulsado del liceo por sus actividades antimonárquicas. Logró matricularse en otro liceo y después graduarse en leyes en la Universidad de Bengasi a los 21 años. Ingresa después en el Colegio Militar de Bengasi donde creó lo que se denominó el Movimiento Secreto Unionista de Oficiales Libres, concluyendo posteriormente sus estudios en una academia militar británica.
Estos antecedentes explican la notable influencia que ejerció después en Libia y en otros líderes políticos, estén hoy a favor o en contra de Gaddafi.
Había iniciado su vida política con hechos incuestionablemente revolucionarios.
En marzo de 1970, tras manifestaciones masivas nacionalistas, logró la evacuación de los soldados británicos del país y, en junio, Estados Unidos desalojó la gran base aérea cerca de Trípoli, entregada a instructores militares egipcios, país aliado a Libia.
En 1970, varias compañías petroleras occidentales y sociedades bancarias con participación de capitales extranjeros fueron afectadas por la Revolución. A fines de 1971, la famosa British Petroleum corrió la misma suerte. En el área agropecuaria todos los bienes italianos fueron confiscados, los colonos y sus descendientes expulsados de Libia.
La intervención estatal se orientó al control de las grandes empresas. La producción de ese país pasó a disfrutar de uno de los niveles más altos del mundo árabe. Se prohibió el juego y el consumo de alcohol. El estatus jurídico de la mujer, tradicionalmente limitado, fue elevado.
El líder libio se enfrascó en teorías extremistas que se oponían tanto al comunismo como al capitalismo. Fue una etapa en la que Gaddafi se dedicó a la teorización, que no tiene sentido incluir en este análisis, aunque sí señalar que en el artículo primero de la Proclama Constitucional de 1969 se establecía el carácter "Socialista" de la Jamahiriya Árabe Libia Popular.
Lo que deseo enfatizar es que a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN nunca le interesaron los derechos humanos.
La olla de grillos que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad, en la reunión del Consejo de Derechos Humanos con sede en Ginebra, y en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, fue puro teatro.
Comprendo perfectamente las reacciones de los líderes políticos envueltos en tantas contradicciones y estériles debates, dada la urdimbre de intereses y problemas que deben atender.
Todos sabemos muy bien que el carácter de miembro permanente, el poder de veto, la posesión de armas nucleares, y no pocas instituciones son fuentes de privilegios e intereses impuestos por la fuerza a la humanidad. Se puede estar o no de acuerdo con muchas de ellas, pero jamás aceptarlas como medidas justas o éticas.
El imperio pretende ahora hacer girar los acontecimientos en torno a lo que hizo o no Gaddafi, porque necesita intervenir militarmente en Libia y golpear la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe. Hasta ahora no se decía una palabra, se guardaba silencio y se hacían negocios.
Promovida la latente rebeldía libia por los órganos de inteligencia yanki, o por los errores del propio Gaddafi, es importante que los pueblos no se dejen engañar, ya que muy pronto la opinión mundial tendrá suficientes elementos para saber a qué atenerse.
A mi juicio, y así lo expresé desde el primer momento, había que denunciar los planes de la belicosa OTAN.
Libia, igual que muchos países del Tercer Mundo, es miembro del Movimiento de Países No Alineados, del Grupo de los 77 y otras organizaciones internacionales, a través de las cuales se establecen relaciones independientemente de su sistema económico y social.
A grandes rasgos: la Revolución en Cuba, inspirada en principios Marxistas-Leninistas y Martianos, había triunfado en 1959 a 90 millas de Estados Unidos, que nos impuso la Enmienda Platt y era propietario de la economía de nuestro país.
Casi de inmediato, el imperio promovió contra nuestro pueblo la guerra sucia, las bandas contrarrevolucionarias, el criminal bloqueo económico, y la invasión mercenaria de Girón, custodiada por un portaaviones y su infantería de marina lista para desembarcar si la fuerza mercenaria obtenía determinados objetivos.
Apenas año y medio después nos amenazó con el poderío de su arsenal nuclear. Una guerra de ese carácter estuvo a punto de estallar.
Todos los países latinoamericanos, con la excepción de México, participaron del criminal bloqueo que todavía perdura, sin que nuestro país jamás se rindiera. Es importante recordarlo para los que carecen de memoria histórica.
En enero de 1986, esgrimiendo la idea de que Libia estaba detrás del llamado terrorismo revolucionario, Reagan ordenó romper relaciones económicas y comerciales con ese país.
En marzo, una fuerza de portaaviones en el Golfo de Sirte, dentro de aguas consideradas nacionales por Libia, desató ataques que ocasionaron la destrucción de varias unidades navales provistas de lanzamisiles y de sistemas de radares de costa que ese país había adquirido en la URSS.
El 5 de abril, una discoteca en Berlín Occidental, frecuentada por soldados de Estados Unidos, fue víctima de explosivos plásticos, en el que tres personas murieron, dos de ellas militares norteamericanos y muchos fueron heridos.
Reagan acusó a Gaddafi y ordenó a la Fuerza Aérea que diera respuesta. Tres escuadrones despegaron de los portaaviones de la VI Flota y bases en el Reino Unido, atacaron con misiles y bombas siete objetivos militares en Trípoli y Bengasi. Alrededor de 40 personas murieron, 15 de ellas civiles. Advertido del avance de los bombarderos, Gaddafi reunió la familia y estaba abandonando su residencia ubicada en el complejo militar de Bab Al Aziziya, al sur de la capital. No había concluido la evacuación cuando un misil impactó directamente en la residencia, su hija Hanna murió y otros dos hijos resultaron heridos. El hecho recibió un amplio rechazo; la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución de condena por violación de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional. Igual hizo en términos enérgicos el Movimiento de Países No Alineados, la Liga Árabe y la OUA.
El 21 de diciembre de 1988, un Boeing 747 de la compañía Pan Am que volaba de Londres a Nueva York se desintegró en pleno vuelo por el estallido de una bomba, los restos cayeron sobre la localidad de Lockerbie, y la tragedia costó 270 vidas de 21 nacionalidades.
En un principio el Gobierno de Estados Unidos sospechó de Irán, como represalia por la muerte de 290 personas por el derribo de un Airbus de su línea estatal. Las investigaciones, según los yankis, implicaban dos agentes de la inteligencia libia. Imputaciones similares contra Libia se hicieron por un avión de la aerolínea francesa en ruta Brazzaville-N’Djamena-París, implicando a funcionarios libios que Gaddafi rechazó extraditar por hechos que negó categóricamente.
Una leyenda tenebrosa se fabricó contra él con la participación de Reagan y Bush padre.
Desde 1975 hasta la etapa final del gobierno de Reagan, Cuba se había consagrado a sus deberes internacionalistas en Angola y otros países de África. Conocíamos de los conflictos que se desarrollaron en Libia o en torno a ella por lecturas y testimonios de personas muy vinculadas a ese país y al mundo árabe, así como por las impresiones que guardamos de numerosas personalidades de distintos países con los que tuvimos contactos en aquellos años.
Muchos conocidos líderes africanos con los que Gaddafi mantenía relaciones estrechas se esforzaron por buscar soluciones a las tensas relaciones entre Libia y el Reino Unido.
El Consejo de Seguridad le había impuesto sanciones a Libia que comenzaron a superarse cuando Gaddafi aceptó someter a juicio, con determinadas condiciones, a los dos acusados por el avión que estalló sobre Escocia.
Delegaciones libias comenzaron a ser invitadas a reuniones intereuropeas. En julio de 1999 Londres inició el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Libia, después de algunas concesiones adicionales.
En septiembre de ese año, los ministros de la Unión Europea aceptaron revocar las medidas restrictivas al comercio tomadas en 1992.
El 2 de diciembre, Massimo D’Alema, primer ministro italiano, realizó la primera visita de un jefe de gobierno europeo a Libia.
Desaparecida la URSS y el campo socialista de Europa, Gaddafi decidió aceptar las demandas de Estados Unidos y la OTAN.
Cuando visité Libia en mayo de 2001, me exhibió las ruinas del traidor ataque con que Reagan asesinó a su hija, y estuvo a punto de exterminar a toda la familia.
A inicios del 2002, el Departamento de Estado informó que estaban en curso conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Libia.
En mayo se había vuelto a incluir a Libia en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, aunque, en enero, el presidente George W. Bush no había mencionado al país africano en su célebre discurso sobre los integrantes del "eje del mal".
Al iniciarse el año 2003, en virtud del acuerdo económico sobre indemnizaciones alcanzado entre Libia y los países demandantes, Reino Unido y Francia, el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones de 1992 contra Libia.
Antes de finalizar el 2003, Bush y Tony Blair informaron de un acuerdo con Libia, país que había entregado a expertos de inteligencia del Reino Unido y Washington documentación de los programas no convencionales de armas, así como misiles balísticos con un alcance superior a 300 kilómetros. Funcionarios de ambos países ya habían visitado diversas instalaciones. Era el fruto de muchos meses de conversaciones entre Trípoli y Washington, como reveló el propio Bush.
Gaddafi cumplió sus promesas de desarme. En pocos meses Libia entregó las cinco unidades de misiles Scud-C con un alcance de 800 kilómetros y los cientos de Scud-B, cuyo alcance sobrepasaba los 300 kilómetros en misiles defensivos de corto alcance.
A partir de octubre de 2002 se inició el maratón de visitas a Trípoli: Berlusconi, en octubre de 2002; José María Aznar, en septiembre de 2003; Berlusconi de nuevo en febrero, agosto y octubre de 2004; Blair, en marzo de 2004; el alemán Schröeder, en octubre de ese año; Jacques Chirac, en noviembre de 2004. Todo el mundo feliz. Poderoso caballero es don dinero.
Gaddafi recorrió triunfalmente Europa. Fue recibido en Bruselas en abril de 2004 por Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea; en agosto de ese año el líder libio invitó a Bush a visitar su país; Exxon Mobil, Chevron, Texaco y Conoco Philips ultimaban la reanudación de la extracción de crudo a través de joint ventures.
En mayo de 2006, Estados Unidos anunció la retirada de Libia de la lista de países terroristas y el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas.
En 2006 y 2007, Francia y Estados Unidos suscribieron acuerdos de cooperación nuclear con fines pacíficos; en mayo de 2007, Blair volvió a visitar a Gaddafi en Sirte. British Petroleum firmó un contrato "enormemente importante" según se declaró para la exploración de yacimientos de gas.
En diciembre de 2007, Gaddafi realizó dos visitas a Francia y firmó contratos de equipamientos militares y civiles por valor de 10 000 millones de euros; y a España, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Contratos millonarios se suscribieron con importantes países de la OTAN.
¿Qué es lo que ahora ha originado la retirada precipitada de las embajadas de Estados Unidos y los demás miembros de la OTAN?
Todo resulta sumamente extraño.
George W. Bush, el padre de la estúpida guerra antiterrorista, declaró el 20 de septiembre de 2001 a los cadetes de West Point "Nuestra seguridad requerirá [ ] la fuerza militar que ustedes dirigirán, una fuerza que debe estar lista para atacar inmediatamente en cualquier oscuro rincón del mundo. Y nuestra seguridad requerirá que estemos listos para el ataque preventivo cuando sea necesario defender nuestra libertad y [ ] nuestras vidas."
"Debemos descubrir células terroristas en 60 países o más [ ] Junto a nuestros amigos y aliados, debemos oponernos a la proliferación y afrontar a los regímenes que patrocinan el terrorismo, según requiera cada caso."
¿Qué pensará Obama de ese discurso?
¿Qué sanciones impondrá el Consejo de Seguridad a los que mataron más de un millón de civiles en Irak y a los que todos los días asesinan hombres, mujeres y niños en Afganistán, donde en días recientes la población enardecida se lanzó a las calles a protestar contra la matanza de niños inocentes?
Un despacho de la AFP procedente de Kabul, fechado hoy 9 de marzo, revela que: "El año pasado fue el más letal para los civiles en nueve años de guerra entre los talibanes y las fuerzas internacionales en Afganistán, con casi 2 800 muertos, un 15% más que en 2009, indicó el miércoles un informe de la ONU, que subraya el costo humano del conflicto para la población."
" la insurrección de los talibanes se intensificó y ganó terreno en estos últimos años, con acciones de guerrilla más allá de sus bastiones tradicionales del sur y del este."
"Con 2 777 exactamente, el número de civiles muertos en 2010 aumentó en 15% con respecto a 2009, indica el informe anual conjunto de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán "
"El presidente Barack Obama expresó el 3 de marzo su "profundo pesar" al pueblo afgano por los nueve niños muertos, y también lo hicieron el general estadounidense David Petraeus, comandante en jefe de la ISAF, y el secretario de Defensa, Robert Gates."
" el reporte de la UNAMA destaca que el número de civiles muertos en 2010 es cuatro veces superior a los soldados de las fuerzas internacionales caídos en combate en ese mismo año."
"El año 2010 ha sido, de lejos, el año más mortífero para los soldados extranjeros en nueve años de guerra, con 711 muertos, confirmando que la guerrilla de los talibanes se intensificó pese al envío de 30 000 soldados estadounidenses de refuerzo el año pasado."
Durante 10 días, en Ginebra y en Naciones Unidas, se pronunciaron más de 150 discursos sobre violaciones de los derechos humanos que fueron repetidos millones de veces por televisión, radio, Internet y la prensa escrita.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su intervención del pasado 1º de marzo de 2011 ante los Ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Ginebra, expresó:
"La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación."
Algunos de los párrafos finales de su intervención fueron lapidarios:
"Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?"
"¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?"
"¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?"
"¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?"
Compartimos plenamente la valiente posición del líder bolivariano Hugo Chávez y el ALBA.
Estamos contra la guerra interna en Libia, a favor de la paz inmediata y el respeto pleno a la vida y los derechos de todos los ciudadanos, sin intervención extranjera, que solo serviría a la prolongación del conflicto y los intereses de la OTAN.
Es urgente que el presidente se despoje de su egocentrismo y reconozca la soberanía popular que en las últimas horas, a pesar de la represión, se ha desbordado en la plaza Tahrir de El Cairo.
Para lograr la dimisión y el retorno de la paz a ese país africano, todos los pueblos del mundo deben ser solidarios con los egipcios y con ellos gritar “fuera Mubarak”. La Unión Europea ya lo hizo.
Después de tres décadas en el poder, el “rais” se enraizó y ahora muerde a su pueblo.
“Robos, violencia, arrestos arbitrarios, linchamientos… la lista de exacciones contra los periodistas por parte de los partidarios del presidente Moubarak no hace mas que crecer cada hora. Éstas agresiones tienen un carácter sistemático y concertado”, señaló Jean-François Julliard, Secretario General de Reporteros sin Fronteras.
“Tras haber censurado la Red, que fue restablecida al inicio de la semana, el régimen decidió emprenderla físicamente contra los representantes de la prensa, lanzando a sus partidarios en una campaña de odio y violencia que no habíamos visto nunca antes. Esto va más allá de la censura. Se trata de vaciar El Cairo de periodistas de la prensa extranjera”.
“Incitamos a todas las redacciones de los medios de comunicación a reforzar su coordinación para asegurar lo mejor posible la seguridad de sus corresponsales. Invitamos a las cancillerías a realizar un esfuerzo diplomático sostenido para ayudar al máximo a sus conciudadanos, profesionales de la prensa, cuando se encuentren situaciones difíciles”.
“Parece que ya no hay un lugar en El Cairo donde los periodistas se encuentren a salvo. Algunas oficinas de medios de comunicación también han sido atacadas”, agregó el Secretario General de la organización. “La cabeza del poder egipcio debe considerarse responsable de esta política de agresiones. Hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional a reflexionar sobre una posición fuerte, unánime, y a sacar conclusiones de los incidentes de estos últimos días que puedan llevar a pensar en sanciones”.
Periodistas víctimas de la represión
Periodistas agredidos: 26 Material confiscado: 4 casos Oficinas de medios atacadas: 1 Periodistas de los que no se tiene noticias: 3 Arrestados/secuestrados: 191 periodista en coma
Desde el miércoles 2 de febrero
Numerosos periodistas víctimas de la violencia se han negado a dar su nombre y a mencionar el medio de comunicación en el que trabajan por miedo a represalias.
Sylvain Castonguay, camarógrafo de Radio Canada, recibió puñetazos en la cara mientras cubría los enfrentamientos entre opositores y partidarios del presidente Hosni Moubarak. Manifestantes le ayudaron a salir de la multitud. El ejército intervino para escoltarlo a su hotel.
Mohamed Khayal y el fotógrafo Magdi Ibrahim, del diario egipcio Al-Shorouk, fueron heridos y su cámara fue destruida, cuando un grupo de hombres señalados como “policías vestidos de civil” atacaron las oficinas del diario en El Cairo.
Oficiales del ejército confiscaron la credencial de prensa y una tarjeta de memoria SC de un periodista de Al-Masry al-Youm en las calles de El Cairo. El periódico evacuó su sede tras conocer el ataque contra Al-Shourouk.
Individuos vestidos de civil rodearon la oficina de Sawsan Abu Hussein, jefa de redacción de la revista egipcia October, después de su llamada retransmitida en directo en un programa televisivo, durante la que relataba la violencia sufrida por los manifestantes.
Serge Dumont, periodista belga, corresponsal en Oriente Medio para los diarios Le Soir (Bélgica), Le Temps (Suisza) y La Voix du Nord (Francia), fue interpelado por los servicios de inteligencia del ejército y acusado de espionaje, y luego liberado (http://es.rsf.org/arresto-violento-del-periodista-03-02-2011,39468.html).
Anderson Cooper y Hala Gorim de CNN; Christiane Amanpour de ABC News; Jerome Boehm de la BBC; Katie Couric de CBS, y Lara Setrakian de Bloomberg fueron agredidos por partidarios del presidente Moubarak. Según Lara Sekrakian, “en cuanto ven una cámara, se te echan encima”.
Ahmed Bajano, corresponsal de Al-Arabiya fue golpeado. Su equipo de grabación fue atacado en la plaza Mustafa Mahmoud, en Mohandessin, por individuos vestidos de civil. Sufrió una conmoción cerebral, fue trasladado a un hospital cercano.
Ahmed Abdullah, también del canal satelital Al-Arabiya, fue detenido por partidarios del presidente Moubarak. Fue maltratado, después lo liberaron.
Steffen Jensen, periodista del canal danés TV2 News, fue atacado por un grupo de hombres a quienes se negó a darles su teléfono móvil y su pasaporte. Fue golpeado a palazos.
Rupert Wingfield-Hayes de la BBC fue atacado cuando se encontraba en su auto en las calles de El Cairo “por un grupo de hombres enfurecidos”. Fue llevado ante la policía secreta, donde lo esposaron y le vendaron los ojos. Fue conducido, junto con un colega, a una sala de interrogatorios. Ambos fueron liberados tres horas después.
Pierre Barbancey de Humanité; Thomas Cantaloube de Mediapart; Vincent Lafargue, fotógrafo independiente, y Sarah Mabrouk, periodista independiente de televisión, fueron detenidos por partidarios de Moubarak cuando regresaban a su hotel. Fueron entregados al ejército; los periodistas fueron interpelados durante dos horas en un cuartel cercano al centro de la ciudad antes de ser liberados.
Sahar Talat, corresponsal en Egipto para la sección española de RFI, fue rodeada y golpeada por la multitud que la acusaba de ser una “espía” para Al-Jazeera, antes de poder huir.
Una periodista que trabaja para la cadena alemana ZDF y para The New York Times fue arrestada el 2 de febrero de 2011 durante su trayecto en auto de Alejandría a El Cairo. Tras haber pasado cerca de veinte horas en un barrio de alta seguridad en El Cairo, fue liberada la tarde del 3 de febrero.
El fotógrafo Mohammed Omar, de la European Pressphoto Agency (EPA), fue atacado y herido en la cabeza mientras tomaba fotos de los enfrentamientos entre los opositores y partidarios del presidente Hosni Moubarak en la plaza Tahrir el 2 de febrero. Fue arrestado por soldados y liberado el 3 de febrero. El periodista holandés Harald Doornbos de GPD fue atacado por manifestantes armados con machetes cuando dejaban la zona de los enfrentamientos, junto con su esposa, reportera para un canal de televisión árabe. La multitud detuvo su taxi y quebró el parabrisas. Tres egipcios habrían negociado su vida y la de su esposa.
El corresponsal para Europa del canal australiano Channel 9, Peter Stefanovic, fue sacado a la fuerza de un taxi por la policía. Él y su equipo fueron interrogados brevemente en un centro de mando de la policía y después liberados. El servicio de seguridad de su hotel confiscó su segunda cámara. Un periodista de Fox TV Turquie, su camarógrafo egipcio y su chofer fueron secuestrados por hombres armados con cuchillos mientras filmaban las manifestaciones, antes de ser liberados por la policía egipcia, según Anatolie, una agencia de prensa turca.
El periodista Habel Robert y el fotógrafo Lutz Christian del semanario suizo L’Illustré fueron arrestados y detenidos en un tanque. Desde entonces, no se tiene noticias de ellos.
Tres fotógrafos, que prefieren permanecer en el anonimato por miedo a represalias, aseguraron haber sido seguidos por policías hasta su hotel y haber sido golpeados. Otro periodista dijo haber sido apedreado por policías vestidos de civil.
Aquí se encuentran tres documentos atados sobre la violencias cometidas contra la prensa: uno sobre los periodistas detenidos uno sobre los ataques físicos uno sobre los actos de represión a los medios de comunicación
Verde : atacaron o detuvieron a un periodista y confiscaron o dañaron sus equipos Amarillo : información para confirmar Naranja : periodista atacado o detenido.
http://es.rsf.org/egipto-los-partidarios-de-moubarak-en-una-03-02-2011,39471.html

