Roberto Micheletti (en una foto tomada el 29 de octubre por Yuri Cortez de la agencia AFP) podría dejar el poder en las próximas horas o continuar hasta el 27 de enero.

Por Juan Carlos Rivera
La crisis aún no ha terminado. El acuerdo es, a penas, la puerta hacia la resolución del conflicto. La inestabilidad, la convulsión social, continuará si no retorna Manuel Zelaya Rosales al poder.
Esto no lo digo yo. Lo grita la gente que está en la calle. La mayoría de hondureños exige la reintegración del presidente que eligieron en noviembre de 2005.
En las próximas horas, los diputados del Congreso Nacional deberán decidir si Zelaya Rosales vuelve al Poder Ejecutivo. Si son sensatos, responsables y comprometidos con los intereses del país votarán a favor de la iniciativa.
El pasado 28 de junio, horas después de que los militares secuestrarán y expulsaran a Zelaya Rosales, los diputados impusieron arbitrariamente a Roberto Micheletti como nuevo jefe de Estado. Para avalar la antidemocrática decisión, estos llegaron al extremo de mostrar ante el mundo una renuncia falsa del presidente desterrado.
Desde el aeropuerto de San José, Costa Rica, Zelaya Rosales desmintió a los malintencionados diputados. Mel dijo que él jamás había presentado la renuncia, pero en Tegucigalpa, los parlamentarios no se inmutaron y continuaron desvergonzadamente con el proceso de derrocamiento.
Ahora, estos individuos, que el fatídico domingo actuaron como si fueran integrantes de un cártel y no delegados soberanos en un parlamento, tienen la oportunidad de enmendar aquella acción de ignominia para reivindicarse con la sociedad y la historia.
Los diputados de Honduras solamente lograrán atenuar y calmar la crispación social con respuestas consecuentes con las demandas y necesidades de las masas, jamás complaciendo los caprichos de ciertos miembros de una élite retrógrada e incapaz de lograr el éxito político mediante el diálogo.
Si los diputados deciden que continúe Roberto Micheleti en el poder, todos los hondureños, por razones de formalismo, aceptarán la determinación.
No obstante, el rencor y el descontento estarán latentes en la sociedad. Mientras exista dolor (físico o emocional) en la “chusma” o entre los “vagos” ―como les dijo el ex canciller de facto, Enrique Ortez, a los manifestantes―, habrá convulsión.

Vea esta nota para recordar
La renuncia es un papel falso

3 comentarios:

Pedro Ayres dijo...

Juan Carlos Rivera
Es bien interesante mi estado de espíritu, pues, al tiempo que quedé mucho alegre con la posibilidad del fin de la crisis creada por la *exacerbación de la codicia capitalista de los "gorilettis", siento que aún hay muy lo que construir y consolidar. Sin querer enseñar al cura a decir misa, creo que una candidatura popular, como a de Carlos H.Reyes, apoyada por la mayoría del Frente Nacional de Resistencia, podrá ser más un escalón en la marcha inexorable para la convocatoria de una Asamblea Constituyente.
Hoy, tras cuatro largos y duros meses,ahora que obtuvo su primera victoria política, el pueblo *hondurenho camina para más un momento en la lucha iniciada con la Resistencia Nacional al Golpe será una caminada tan adua cuánto fueron esos cuatro meses, pero, por lo menos habrá la certeza de que el más importante fue obtenido - un alto grado de conciencia de su realidad y de sus reivindicaciones ciudadanas. Fue una lucha *gloriosa y que quedará para siempre en la memoria de todos los pueblos latinoamericanos, como de más perfecta demostración de que el pueblo es realmente el soberano de las leyes, de la orden y de la historia. Aquí del Brasil, aunque sólo por blog, estaré bien junto, dando apoyo, solidaridad y divulgando sus hechos.
De mi parte, que hice uso de sus *lúcidos y excelentes textos, quedan mi *agradecimento por la *gentileza y una enorme admiración por el *heroismo del pueblo de Honduras. Un ejemplo para la América Latina y para el mundo.
Que vivan Honduras y su pueblo!

Anónimo dijo...

Caro Juan Carlos
Sabemos que a luta não terminuou. Mas batalhas foram ganhas.
O mundo inteiro hoje admira e respeita o povo hondurenho por sua excepcional coragem e capacidade de resistir à opressão.
Estaremos atentos e alertas a tudo o que se passa em Honduras.
Parabéns pelo seu trabalho em prol da maior soma de felicidade possível pra todo o povo hondurenho!
Daqui do Brasil não dispensaremos a leitura de seu excelente blog.
Um grande abraço brasileiro,
Maria Lucia,desde Rio de Janeiro,Brasil

Anónimo dijo...

Necesario será de averriguar cuales serán los logros del pueblo. Desde el 28. de junio hasta hoy, el gobierno de facto ha cancelado, entre otros: el salario minimo, el programa sanitario gratuito para gente pobre con las ayudas de medicos cubano, programas de ayuda a los campesino - derrocando el INA - , el programa de suministro de petrol barrato, etc.